Microdosis

La práctica con microdosis consiste en consumir una cantidad muy pequeña de una sustancia psicodélica, generalmente del 5 al 20% de una dosis regular, con la intención de mejorar nuestra calidad de vida.

El efecto de la microdosis debe ser sub perceptivo. Esto significa que el efecto tiene que estar por debajo de tu percepción y permitirte trabajar, estudiar y cumplir con las obligaciones de tu día a día, puedes sentir una pequeña acción pero que no interfiere en absoluto con tus actividades cotidianas.

Podría compararse a un riego por goteo, y así gota a gota la medicina nos va ayudando de una forma sutil y profunda.

La microdosis no provoca los efectos psicodélicos clásicos, como alteraciones visuales; los usuarios de microdosis experimentan efectos más sutiles con esta práctica.

La microdosis es una práctica que produce los mejores resultados cuando se realiza durante un periodo de tiempo prolongado siguiendo un esquema de dosificación o protocolo.

Los efectos y resultados exactos de esta práctica dependen en gran medida de la persona, de la sustancia, de la dosis y de muchos otros factores personales como su intención, sus expectativas, su mentalidad o el acompañamiento de guías experimentados (link al programa)

Lo que todas las sustancias psicodélicas tienen en común es que inducen una experiencia de viaje clásica en dosis elevadas, no son adictivas y, especialmente cuando se trata de microdosis, apenas plantean riesgos en personas sanas.

La microdosificación conlleva una amplia gama de beneficios que pueden durar mucho tiempo después de que la sustancia haya desaparecido.

Entre los más mencionados se incluyen:

  • Mayor comprensión de tu propia personalidad

  • Mayor atención y concentración

  • Mayor creatividad, apertura y curiosidad

  • Comprensión de la dinámica de tus relaciones personales

  • Mayor confianza en uno mismo y motivación

  • Mejora de la energía mental y física

  • Nueva comprensión de cómo funciona el cuerpo, cómo cuidarlo y sanarlo

  • Un sentido más profundo de conexión y empatía

  • Más claridad mental, mejora en la memoria y más capacidad para resolver problemas.

  • Mejora física (sentidos más agudos, mayor resistencia, reducción de las migrañas)

  • Mayor conciencia de nuestra dimensión sagrada y espiritual

  • Sensación de estar más presente

  • Estado de ánimo positivo